Estamos acostumbrados a ver pastelería sin gluten o sin azúcar, por ejemplo, pero no un lugar que aúne productos sin gluten, sin azúcar y sin lactosa, con productos low carb, veganos, y, que poco a poco, vaya añadiendo otros “títulos” para que todo el mundo pueda disfrutar de ellos», explica.
Todo ello, eso sí, enfocado en conseguir mantener los sabores y las texturas de una pastelería tradicional. «Al final te encuentras algo de pastelería saludable, pero muchas veces se nota que no es lo que tenemos en mente», dice.